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“Una propuesta para la convivencia” por Ramón Biaus Sanguinetti

 

Una Propuesta Para La Convivencia:

Dado que está en discusión el manejo de los perros (y animales domésticos) en la ciudad, me gustaría hacer varias propuestas.

 

El planteo del problema, creo, pasa por dos items: sanidad, y definición de responsabilidades. Los perros son un beneficio para quienes los disfruten, pero a nivel estatal, son un problema sanitario.

 

O sea, el Estado municipal se tiene que hacer cargo de minimizar todo riesgo sanitario asociado a los animales de la ciudad. En otros ámbitos como la ganadería, SENASA se encarga de vigilar que todo el ganado tenga la vacuna anti-aftosa, por ejemplo. De la misma manera, el Estado Municipal se tiene que hacer cargo de vigilar la sanidad de todo perro. Además de lo que ya hace, hay un área que no atiende: minimizar los perros sin dueño o callejeros. Estos perros son un riesgo para otros perros y para los humanos.

 

Una propuesta a discutir sería la siguiente: registrar a quienes venden perros y pedirles fichas sanitarias de cualquier perro que vendan. Además, registrar los dueños de perros y los perros, así se puede asociar tal perro a tal dueño (de la misma manera que como con el ganado). Así se define quién tiene responsabilidad sobre qué animal.

 

Después de un tiempo, los perros que NO estén asociados a ningún dueño (perros callejeros o dueños que no hayan tramitado el registro) serán puestos en la caniles donde serán registrados, vacunados y castrados (todos, sin importar si fuesen machos o hembras). Cualquiera que adopte un perro de la caniles será beneficiado con esto, y además, con la registración sin cargo de su condición de dueño de dicho perro.

 

¿Cómo se financiarían los costos asociados? con los costos de la “licencia” para ser dueño de perro (el registro antes mencionado). Esta licencia tendría dos requisitos: uno monetario, y otro educativo. El educativo estaría orientado a la sanidad del perro y del humano (alimentación recomendable, vacunas, riesgos para terceros, etc), y que el dueño entienda que no a todas las personas les gustan los perros, con lo cual, cuando lo pasee, sepa que el perro tiene que tener correa como mínimo. Es importante que la licencia tenga carácter de Tasa, y no de Impuesto. O sea, que el destino de los fondos esté pre-determinado (al área de Sanidad Animal). Los funcionarios van a tratar de que esto no sea así: es “natural” que prefieran un uso discrecional. Atención.

 

¿quiénes hacen cumplir esta regulación? la policía u otra fuerza estatal capacitada para manejar animales. Se pide dicha licencia al dueño y la medalla identificatoria al perro (cual caravana en el ganado). En el caso de no cumplir, al dueño le corresponde multa y el perro es llevado a la caniles. Es importante que la multa se registre con emisor (el oficial), receptor (el dueño irresponsable) y monto a pagar. Del costo de la multa, es conveniente que el oficial se lleve un %, y que tenga el costo de rendir cuentas ante un mal accionar.

 

¿qué propuestas NO funcionan?

a) Dejar los perros en la calle y/o sin dueño. Los perros son animales que no se pueden hacer cargo de sí mismos, y en cualquier caso, aquellos a quienes no le gustan los perros no tienen por qué cargar con los costos y riesgos de mordeduras, parasitosis, y demás peligros asociados.

b)Que no tenga costo traer perros al mundo, en cualquiera de sus formas: vendedores de perros, dueños de perros. Ante un costo 0 (cero), lo que se tiende es a sobre-consumir de eso que está “barato”. Como con los “precios cuidados” o con las ofertas, que se tiende a consumir por más innecesario que esto sea.

b’) Que tenga límite la cantidad de perros por dueño. Esto está asociado a lo anterior: así como con los “precios cuidados” que los supermercados le ponían límite a la cantidad a llevar por persona, la solución no es esa, sino al contrario: que haya un precio por el consumo acorde a la valoración que la persona presente. Para el caso del Estado, sería conveniente que se fije aquello a financiar por la licencia y que el precio de la licencia vaya variando con ese pre-concepto. Acá, los funcionarios van a estar tentados a financiar costos crecientes y que la licencia siempre vaya en aumento. Esto se evita poniendo como pre-concepto todo lo asociado a la sanidad animal, y no a lo edilicio. Y, por supuesto, publicar los precios que paga el Estado Municipal por cada castración, vacunas y demás, es fundamental (Política de Transparencia).

c) sólo hacer caniles. Esta no soluciona el problema de raíz que es que hay personas que tienen el perro unos años y después se aburren y/o no asumen la responsabilidad que conlleva tener un perro. Esta propuesta la haría un funcionario que quiere engrosar el presupuesto a disposición, porque las caniles, si no se soluciona el problema de fondo, siempre se van a llenar y constantemente habrá que hacer caniles. No es la idea.

 

Entiendo que haya conflictos entre animalistas de distintas filosofías, pero es importante ponerle más razón y menos sentimentalismo. Los humanos somos responsables de los animales. No se le puede pedir a los “perros callejeros” algo que no está en su naturaleza: no pueden ejercer responsabilidades de ningún tipo, ni son inocentes, ni culpables. Los animales hacen lo que está en su naturaleza.

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