«Una perra de mil años» de Oscar Dinova, recorre escuelas

“UNA PERRA DE MIL AÑOS” RECORRE LAS ESCUELAS-Mañana mágica en la Escuela Primaria Parroquial “Padre Ansaldo” con lecturas y narraciones-“Para tener una influencia benéfica sobre los niños,es preciso compartir sus alegrías” (Don Bosco).

Con Negrita, la perra de mi infancia, empezamos hoy, 22 de Junio, a recorrer las escuelas mercedinas para llevar su historia a los niños y jóvenes, fomentar la lectura e impulsar las ganas de escribir. Invitados por Marta Diaz, bibliotecaria, hacedora de espacios de lectura libres y creativos, allá fuimos a llevar a esa “pequeña perrita en traje de colombina y una colita cortita” que hizo las delicias de nuestra infancia y ahora hace reír a estos maravillosos niños.Pero no estaba sola, la acompañaban otras queridas mascotas y animales que habitan mis cuentos desde siempre. Así, conocimos a Polito, el lechoncito que acompañó a mi madre en su niñez en Gral Rivas, en la lejana década del ´30. O Blanquito, el perrito de la infancia de mi papá, ambos viven en Crónicas de Gardel.Y por supuesto; Lobo, ese ángel guardián de los bomberos que está en Cuentos del Abuelo.

Pero finalmente llegó Negrita para contarles cómo había llegado a casa, casi “de casualidad” por unos días y se quedó para siempre. Supieron cómo Negrita aprendió a conocer el lenguaje humano, las palabras lindas… CHOCOLATE!! y las peligrosas como… BAÑO!!¡Entre historia e historia, se agitaban decenas de páginas blancas como nubes de curiosidad de las cuales llovían preguntas, preguntas y más preguntas, como un aguacero de inquietudes que debía ser respondido!¿Cuándo empezó a escribir?, ¿qué sintió con su primer libro? ¿por qué escribió sobre Negrita? ¿Cuánto tiempo lleva hacer un libro? ¿por qué viene a las escuelas? Etc, etc, etc, etc, hasta el infinito…Respondimos, sonreímos, festejamos, nos emocionamos y le pedimos a Negrita que venga a contarnos una última aventura. Y ella vino, claro, y les explicó cómo se convirtió en una heroína que jamás olvidé.


Así, los chicos estuvieron con el corazón en la boca, viendo como ella salvaba “de una muerte segura” a su amiga preferida; la tortuga Chirola, que se había escondido en la vieja cueva del conejo. Nos despedimos, entre risas y aplausos, con el sabor de algo que hicimos juntos y que todos disfrutamos. Tuvieron tiempo para una gran foto, una entrevista y chocar las manos. ¡Misión cumplida!

Primera visita y primera donación de libros, para que sea más cierto que nunca, que para dar un buen ejemplo hay que disfrutar con los niños de sus alegrías.Gracias a las autoridades de la Escuela Padre Ansaldo por abrir las puertas, a Marta Diaz, Mariana Lofiego, Daniela Martín y Marcela Fernández por la compañía y a todos los geniales chiquilines de los 4tos A y B, por compartir conmigo una mañana que no olvidaremos fácilmente.Negrita les deja un abrazote enorme… y yo también.

Oscar Dinova, escritor-narradorDiana Manos, fotografías.

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