Se cumplen 10 años del doble homicidio de Moquehuá que sigue sin resolverse

Fue un doble asesinato brutal, despiadado. Una madre de 83 años y su hijo de 51, ejectuados con disparos de escopeta y atacados a puñaladas. El escenario de semejante faena delictiva fue una casa de Moquehuá, un pueblo de unos 3000 habitantes, cerca de Chivilcoy. Esther Camino y Héctor Gáspari no tuvieron chance de defensa. Los asesinaron mientras cenaban el 27 de noviembre de 2012. Los cuerpos fueron encontrados por un hijo de Esther y hermano de Héctor.

Según las autopsias, Gáspari presentaba heridas de arma blanca y también disparos de escopeta en el hemitórax, mientras que la madre había recibido una perdigonada en la zona pelviana.

Lo cierto es que el caso no tiene prueba directa, ni genética. Acusaciones cruzadas, cientos de testimonios, y un crimen sin resolver.


Se manejaron todas las hipótesis. Incluso se sospechó del hijo y hermano de las víctimas, que con el correr de los días fue desestimado.

Se entrevistaron con varios vecinos, donde cada uno aportaba lo mucho o poco que sabían de la familia. Se organizaron marchas que se sostuvieron reclamando el esclarecimiento del hecho y haciendo hincapié en que convivían con asesinos.

Toma notoriedad, Carlos Lemos que era policía y a quien el fiscal del caso confió la investigación.

el hijo de este, Nicolás Lemos, fue detenido por ésta causa, fue a juicio y salió absuelto.

 En 2015, la fiscalía pidió prisión perpetua para Nicolás Lemos, la defensa señaló que no había pruebas y pidieron la absolución.

Fue absuelto y recuperó la libertad. La decisión fue apelada y nuevamente desestimada.

Carlos Lemos, indicaba a La Gaceta del Oeste, horas antes de conocerse que su hijo recuperaba la libertad, “No hay nada mas que dos declaraciones que dicen que la ropa encontrada es de Nicolás. La ropa no es de el, la pruebas de ADN dieron negativas, la de luminol también dieron negativas y marcan a una persona que yo había señalado en ese momento y que no sé qué hizo la fiscalía al respecto. Dio parcialmente positivo, y la persona alega que se manchó cuando llegó en la mañana y los perritos lo salpicaron con sangre. Es una locura. Llamativamente este hombre vende las 30 hectáreas de campo que tenía a medias con una tía y arrenda el resto de la propiedad, lo que significa mucho dinero. Acá hubo encubrimiento y presión. Sospecho de la otra persona también, que tuvo participación en el crimen”.

En ese momento, hacía referencia a Pizzolante. Decía que testigos lo habían señalado en el lugar y que se contradecía en muchas cosas. Darío Pizzolante enfrenta el juicio en mayo del 2020 y se encuentra con prisión domiciliaria.

Lemos, fue categórico en sus expresiones, “Yo no tengo dudas que hubo encubrimiento de parte de algunos efectivos policiales, sobre todo uno que tenía relación con una sobrina política de Esther”.

Agregó “Hay sangre que no se sabe de quién es. Por lo que se desprende, no pudo haber una sola persona, tienen que haber sido entre dos y tres. Yo lo conocía a Héctor desde hace años y era una persona muy sana, acostumbrado a trabajar en el campo, con mucha fuerza y de gran contextura y mi hijo es flaquito. Está comprobado que Héctor luchó con otra persona y no puede ser mi hijo, porque sabiendo cómo era Héctor a mi hijo lo ponía en una caja. Tiene que haber habido una persona con la misma fuerza que Héctor. Hubo saña con Héctor, porque tiene disparos y 15 puñaladas en el cuerpo y la mamá un solo tiro que se lo dieron a la altura de la ingle. Por otra parte, se alteró la escena del crimen porque se ven los platos en la mesa con chuletas con puré, hay un tercer plato en la mesada y un vaso que podía ser vino. Contacté a un fotógrafo que trabajó en el caso Pommar por ejemplo y en Jueces y Fiscales, que hizo ampliación de la fotos donde una que está sacada a las 14.34 se ven los platos que dije recién y las siguientes fotos a las 16.10, se ven los platos de la mesa pero no está más ni el plato en la mesada ni el tercer vaso. A eso hay que sumar actas mal hechas, por ejemplo la primera, donde dice que los cuerpos estaban boca abajo y no hay una sola foto que muestre eso, tampoco dicen quien completó el acta, si están las firmas de 15 personas, pero no dicen quien la llenó”.

Según las autopsias, Gáspari presentaba heridas de arma blanca y disparos de escopeta. La madre había recibido una perdigonada en la zona pelviana.

Lemos, no duda en señalar la participación de Pizzolante en los homicidios. Pizzolante es un hombre corpulento, similar contextura a la de víctima. Pero además, le resulta sospechosa la ida de la familia Pizzolante de Moquehuà y cuenta “A Nicolás lo incrimina la declaración del primo e hijastro de Pizzolante y una ex novia de mi hijo que reconoció después, que había mentido por despecho. A Nicolás lo involucran intencionalmente y fue la persona que fue detenida en el transcurso del juicio (Pizzolante), no tengo dudas. Incluso la señora de Pizzolante miente sobre un bolso de Avon que le pertenece y ella dijo que nunca vendió esos productos. Lo desmiente una persona que vendía con ella”

Lemos va más allá. No deja de tener dudas sobre el hermano e hijo de las víctimas. Lo señala como sospechoso y es más. Argumenta sus razones. Dice que, tiene manchas de sangre, que lavó su ropa y que tardó muchas horas en llamar a la policía.

“Yo lo voy a decir siempre que el tuvo algo que ver. El tiene manchas de sangre en la camisa del hermano que son parciales. La perito explica por qué habla de parcialidad y es que uno de los motivos del degradamiento es por lavado con algún biodetergente y ésta persona lavó las prendas esa noche y está en la causa. Hay una mancha de sangre que tiene ésta misma persona en el empeine de una de las zapatillas coincidente en un 100% con las manchas de sangre de los precintos que se encontraron a 600 metros del lugar y no se hizo hincapié en eso. Además la prueba del luminol le da positivo también en la casa. Lo que yo pregunto es, si este hombre se fue a las siete de la mañana, encontró los cuerpos pero permaneció ahí en el campo hasta las 4 de la tarde que bajaron a hacer el allanamiento en su casa y  le da positivo el luminol pero dice que desde las 7 a las 4 no fue a la casa porque se quedó en la escena del crimen?”

Lemos decía, que no solo quería la libertad de su hijo y su absolución, sino que expresa lo mismo que Nicolás durante su juicio, “que se descubra realmente a los asesinos”.

Para otros no hay dudas que el sobreviviente Gaspari, no tuvo participación en el hecho.

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