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Publicación pedida: Denunciar a los caranchos que denigran nuestra noble profesión

Martin Zaccardi

 

 

Práctica tan extendida como inmoral resulta la aparición de “abogados”<mejor dicho seudos abogados> y/o aspirantes a letrados y/o sus punteros, instantes después de ocurrido un accidente, sea laboral o de tránsito, con la intencionalidad de captar ilegal e inmoralmente “el caso” asediando sin escrúpulos a las víctimas y sus familiares sin importarle en mínimo sus pesares.

 

Usualmente provistos de la logística e información que les proporcionan sus “socios rentados” <determinados policías, médicos, camilleros, etc.> que trabajan en instituciones oficiales y que merecen el mismo repudio <práctica que también se verifica en distintas reparticiones estatales cuyos funcionarios derivan asuntos jurídicos a sus socios en sus estudios>.- Las prácticas aludidas son llevadas a cabo y dirigidas por verdaderos “carachos” con matrícula <pues no merecen ser llamados abogados> que buscan sacar provechosas ganancias a partir de un desgraciado siniestro vial y/o laboral.-

 

 

Pero dichas prácticas, que constituyen un ilícito a la ética profesional, en la inmensa mayoría de los casos se convierten en verdaderas estafas <delito reprimido por el Código Penal de la Nación con pena de prisión> en perjuicio de las víctimas del infortunio: concretamente los caranchos perciben una suma de dinero mayor de las Compañías de Seguros y le conceden a sus clientes una suma de dinero ostensiblemente menor a la percibida <en algunos casos se han comprobado diferencias de mas del 80% de las sumas percibidas>.-

 

 

Si bien es de público y notorio conocimiento la identidad de los caranchos <y caranchas> y sus socios <policías, médicos y camilleros> en nuestra ciudad, sus prácticas solamente podrían ser desbaratadas con el aporte de las correspondientes denuncias de las personas que han sido víctimas de los mismos <llámense sus “clientes” y los colegas a los que les arrebatan los casos por su ilícita inmediación>.-

 

 

Pues dichos caranchos no sólo perjudican a sus propios clientes-víctimas que juraron defender sino también a sus colegas, principalmente los abogados noveles, arrebatándoles trabajos genuinos por una inescrupulosa ambición y condenándolos a verdaderos padecimientos económicos y laborales y a “mendigar” otro tipo de trabajos ajenos a su profesión.- Además de denigrar nuestra noble profesión de abogados y ser una verdadera mancha que nos coloca en una impopular opinión frente a nuestra sociedad, no obstante ser una verdadera minoría frente al universo de los abogados.-

 

 

Por todo ello merecen el más rotundo repudio a su proceder no obstante sus vistosos incrementos patrimoniales <efímeros y espúreos>, propiciando desde esta Asociación de Abogados las denuncias contra los mismos en los ámbitos penales y disciplinarios del Colegio de Abogados.

 

MARTIN ZACCARDI

PRESIDENTE ASOCIACION DE PROFESIONALES DE LA ABOGACIA DE CHIVILCOY

 

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