La nueva diva: La Política

 

Por Ivan Sallen

Me da vergüenza ajena ver las discusiones de nuestros políticos en la televisión siempre apuntando a los otros como los responsables de todos los males, son ellos o nosotros, nosotros o ellos. Esta clase de reduccionismo de los problemas que afronta nuestro país desde hace décadas, es la más grande ignorancia, uno de los problemas capitales que tenemos, pero que es funcional al poder. Es como ver en blanco y negro cuando existe toda una gama de colores, toda una gama de temas a tener en cuenta si se quiere hacer algo por nuestro país. Empezando porque los políticos se pongan a trabajar en ello.

 

Después tenemos a todos esos que se visten con la remeras del Che Guevara y se llaman revolucionarios para terminar comprando Coca-Cola. Se llenan la boca con los derechos humanos pero lo único que les importa al final del día es si tienen los bolsillos llenos. No nos engañemos más. Hay que reconocer que nuestro país es un país de hipócritas. Veamos, dejen de creer que tal o cual gobierno es el cuco contra el que hay que pelear. Eso no va a solucionar nada. Lo único que hacen es canalizar su odio y frustraciones.

 

Volviendo un poco a la televisión. La política se ha convertido en la nueva diva, insulsa y vana. En todos los canales vemos las discusiones entre los políticos como un nuevo espectáculo mediático, hasta personajes impresentables opinan ahora sobre política. Esto ha venido empeorando al pasar el tiempo, es banalizar la política al extremo. Y cuando ocurre, puedo asegurarles que estamos en muchos problemas por varios años.

 

¿Y que hacemos? Educarnos primero, tenemos que educarnos si realmente queremos hacer algo por este país. Segundo, dejar de mirar la cajita cuadrada engaña bobos, en esa cajita van a encontrar programa para todos, para los de acá y los de allá, es decir, no hay ninguna objetividad. Cada uno mira lo que quiere y elige ser engañado por uno u otro. Tercero, pero no menos importante, desfanatizarnos, no hay buenos y malos. Ese doble discurso es solo funcional al poder, y el poder es uno solo, y todos nosotros por debajo.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *