Kicillof, utilizó el dato de los casos de Covid por fecha de inicio de síntomas, en lugar de hacerlo por fecha de carga para poder habilitar Fase 3 en el AMBA

El gobierno de Kicillof, “reinterpretó” los datos. En lugar de usar los casos por fecha de diagnóstico (719) los usó por inicio de síntomas(401×100 mil habitantes.

«Esto subestima el número real y lo pone por debajo del indicador de apertura del DNU. Como dijimos tantas veces, el gobierno toma las decisiones y luego sus asesores «científicos» acomodan los datos para justificar esas decisiones políticas, señalan los analistas.

La presión de los vecinos de la provincia de Buenos Aires para que volvieran las clases presenciales, mientras en la Ciudad las aulas funcionaban -con protocolos- sin mayores inconvenientes, era cada vez mayor. Se trataba de un camino difícil de desandar. Y finalmente se desandó.


La cuestión era no desobedecer el DNU presidencial, eso que tanto se le achaca a Horacio Rodríguez Larreta desde que decidió que en su distrito se dicten clases en las escuelas a como dé lugar, más allá de la cantidad de casos de coronavirus que se contabilicen en la comunidad día a día.

¿Cómo hacer entonces para poder «empatar» la osadía sin borrar con el codo lo que se había escrito con la mano? La estadística es una ciencia exacta, pero la manejan las personas. Según el método que se utilice para hacer un cálculo, el resultado puede ser diferente.

Eso es precisamente lo que ocurrió en la presentación de las cifras que hizo el gobernador Axel Kicillof en la conferencia de prensa de este viernes. Aseguró que «al día de hoy», hay una incidencia de 401 casos cada 100 mil habitantes en el Conurbano.

El DNU presidencial dice que si hay más de 500 no puede haber clases presenciales. Si hay menos, sí. Para que efectivamente haya menos, se utilizó el dato de los casos de Covid por fecha de inicio de síntomas, en lugar de hacerlo por fecha de carga.

¿Qué significa esto? Que aproximadamente los últimos cinco días no tienen las cifras consolidadas. En los días subsiguientes se siguen agregando cantidad de contagios. Es decir, la persona cuyos síntomas se inician hoy, recién estará registrada en el sistema varios días después.

Es por eso que los que se dedican a medir las estadísticas de la pandemia nunca hacen sus cálculos hasta el último día, sino por lo menos hasta cuatro días antes, cuando se supone que la carga ya está consolidada.

Clarín consultó a un experto en este tema, Mauro Infantino. Explicó que si se toman los casos por fecha de diagnóstico -que sería la opción más realista- la incidencia de casos por cada 100 mil habitantes en el Conurbano es de 719, es decir, 219 casos más de lo que permite el DNU presidencial.

«El problema que tenemos es que no hay una sola manera de hacer los cálculos, entonces cada uno lo puede hacer a su manera. A mi entender, hacer el cálculo por fecha de diagnóstico es más confiable para sacar conclusiones que hacerlo por fecha de inicio de síntomas», explicó Infantino.

Uno puede ver claramente este déficit que se produce con la carga de casos de los últimos días cuando observa el parte diario oficial. Las últimas jornadas siempre presentan menor cantidad de contagios y muertes, simplemente porque todavía no se completó la carga.

Hay otra cuestión también a tener en cuenta. «Según el DNU, el cálculo de la incidencia de casos debe hacerse a semana epidemiológica cerrada«, dice el físico Jorge Aliaga, otro experto en la estadística del Covid. La semana termina este sábado. Y la semana cerrada era el sábado pasado. Una licencia.

«Hasta hoy», remarcó Kicillof durante la conferencia de prensa en la que dio la cifra mágica de 401. Y no mentía. Esa cifra que, aunque no sea del todo fiel a la realidad, le permitirá salir del laberinto en el que millones de alumnos se encontraban sin poder ir a la escuela.

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