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“Hay dos personas muertas y un chico que estuvo tres años presos sin tener nada que ver. Hay que tener en cuenta que aún hoy hay asesinos sueltos”

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Carlos Lemos, fue entrevistado por La Gaceta del Oeste, a horas de que a su hijo Nicolás, se le haya otorgado la libertad luego de casi tres años detenido.

 

Carlos, contó que esperó la sentencia fuera de la sala, que escuchó gritos de alegría, miró a un efectivo policial y este le dijo “¿Tenés preparada la cama? Porque te lo llevás, le dieron la libertad”.

 

En este sentido, el papá de la única persona que estuvo procesada por el doble crimen de Moquehua, expresó “Confiaba en la justicia, en el criterio de los jueces que pudieron ver con claridad que mi hijo no tenía nada que ver. Me costaba confiar, pero confié  mucho en los abogados defensores de Nicolás, el Dr. Giampieri y el Dr. Dorrego de Chivilcoy que debo decir que han hecho un trabajo brillante en una causa que era muy compleja”.

 

Refiriéndose a la causa, Lemos indica “Yo como efectivo policial me había dado cuenta que era una causa que estaba armada, que había aristas que no cerraban y que le tocó a mi hijo estar dentro. Me propuse luchar desde un principio para poder probar su inocencia y hoy quedó plasmada la inocencia de mi hijo”.

 

Consultado por como quedó  la situación de Nicolás, Carlos indica que fue sobreseimiento definitivo. “Según lo que me explica la defensa, no había ningún tipo de pruebas en contra de mi hijo”.

 

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Nicolás y su hermana Sofía

 

  • Nicolás luego de escuchar los alegatos de la defesa y de la fiscalía pidió la palabra y expresó que esperaba que se haga justicia no solo para el, sino también para la señora Esther Camino y el señor Héctor Gáspari. Aún falta eso no?

 

 

Eso es así. Quiero ser cauto pero por supuesto que esto no tiene que quedar acá. Hay dos personas muertas y un chico que estuvo tres años presos sin tener nada que ver. Hay que tener en cuenta que aún hoy hay asesinos sueltos. Cuando investigué la causa para el Dr. Illañez mi investigación como efectivo policial, en el que estuve trabajando prácticamente solo, a mi me lleva a tres personas. Lo dije en fiscalía y lo llevé a la fiscalía hace casi tres años. Yo los señalé y hay efectivos policiales que encubrieron esto y eso también lo dije. Nunca dejé de confiar en la justicia pero muchas veces tuve miedo porque estaba mi hijo en el medio y no se sabe con qué cosas te podés encontrar. Mi lucha fue en soledad, hubo gente que ayudó de otra manera, pero con mi hijo encerrado.

 

  • Lo habías expresado hace unas horas, que en lo único que confiabas era en el buen criterio del juez.

 

Uno vio tantas irregularidades que no sabés qué pensar. Los jueces deben juzgar en base a cosas concretas y acá no había. El tema de seguridad es muy sensible, los jueces tienen mucha presión pero fueron justos, estaba esperanzado y acá está el resultado.

 

Carlos Lemos, explica que a pesar de que su hijo haya recuperado la libertad, no está conforme. “La libertad de mi hijo era el primer paso. Hay dos personas muertas y no solo como policía, ni como papá de Nicolás, reclamos justicia, acá hay responsables que tienen que pagar. Luché tres años, se detuvo a mi hijo y no pasó más nada en la causa. Hubo mucho desgaste, prácticamente la destrucción de mi familia, la economía destruida, deudas porque ante tal situación, me pasó eso también. Hay que empezar todo de vuelta”.

 

Consultado sobre cómo sigue la vida a partir de ahora, Lemos es categórico “Vamos a empezar de nuevo, se lo dije a el hoy. Tomamos dos decisiones que es no vivir más en Moquehuá y en lo personal, me retiro de la fuerza. Tengo 27 años en fuerza policial y creo que esto que pasó con Nicolás y con el homicidio de Esther y Héctor, fue mi mejor trabajo. Me retiro de la fuerza, esto terminó para mi. Me retiro de la fuerza porque no es la fuerza de hace 20 años, no confío, prefiero irme.

 

  • ¿Cómo fue el encuentro con el y volver a Moquehuá?

 

Nicolás dijo que fueron tres años duros, donde pasaron muchas cosas, donde el aprendió también muchas cosas. Se tiene que volver a empezar. Acá no hay dinero que pague los tres años que estuvo preso, nadie quiere perder la libertad por tres años y menos por algo que no cometió. Uno debe confiar en la justicia. Hay buenos policías y confío que entre los buenos policías y los buenos fiscales van a llegar a la verdad. Yo mi parte la hice, colaboré, investigué y dije hacia donde me llevaba lo que investigué. Mi postura en cuanto a la investigación es inamovible, lo expliqué a los fiscales, secretarios y mi investigación como policía de tantos años, me lleva a las mismas personas. Es delicado lo que digo, porque no puedo acusar a una persona, pero lo llamativo de esto es que yo he nombrado a las personas y nunca salieron a decir nada ni defenderse. Son las personas que yo señalé. Pude identificar a dos, hay un tercero que no pude saber quien es pero tienen la llave que son esas dos personas. Confío en que la justicia trabaje ahora por los responsables.

 

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Con respecto a la decisión que tomó de no pertenecer mas a la fuerza policial, Lemos dice “Merecemos con mi familia estar en paz. Quiero vivir mi vida tranquilo, hemos pasado por muchas cosas y creo que ya está, ahora queremos paz. Ésta causa me tuvo primero como investigador por mi profesión y luego porque estaba mi hijo acusado de algo que no hizo y tuve que seguir investigando. Estos años estuve en ejercicio, después pedí licencia médica, me tuve que dedicar a probar la inocencia de mi hijo y no quiero pertenecer más a la fuerza. Esto comenzó con algo que yo no tenía que ver, dije lo que vi y me costó muy caro. Pedí hace dos días protección para mi familia. Soy un tipo de laburo, yo las cosas las hice bien, tengo mi casa en venta y no tengo nada para ocultar. Doy gracias a dios, destaco la labor de los abogados que son dos de los mejores abogados que han trabajado incansablemente en una causa que no la quería nadie, sabiendo que era una causa armada y confiando que Nicolás iba a salir”.

 

  • En tu casa había un cartel esperando la llegada de Nicolás que decía “A pesar de que mucha gente te condenó, hoy demostras tu inocencia. Bienvenido”. Cómo tomaron las marchas de los vecinos, la postura del abogado Perez como intermediario y las cosas que fueron pasando en estos años.

 

Fue muy lamentable. Lamentable porque hubo gente que usó la causa en beneficio propio, no sé si para algún puesto político o algo parecido. Me da lástima por la gente que no está, los oportunistas los encontrás en todos lados. Yo me hago una pregunta ¿Qué van hacer ahora? ¿Harán la marcha el 27 y qué van a decir? Quiero que la gente se comprometa con la justicia, que colabore con la justicia. Lo que le pasó a la familia Gáspari no puede quedar así, lo que le pasó a mi hijo tampoco y esa causa no debe quedar así. Quiero destacar algo y es que los funcionarios que son malos, que no sirven, la misma gente debe sacarlos. Un funcionario recibe el sueldo que le paga la gente, es un derecho que tenemos de exigir al funcionario que no sirve que se vaya. La gente tiene ese derecho y debe ejercerlo. El 27 Moquehuá debería marchar con mucha más fuerza, porque creo que la gente hoy se dio cuenta de que ha sido engañada. Ojalá marchen, me gustaría que salga y exprese su descontento y exija el esclarecimiento del hecho. Lo que pasó, no se lo deseo a nadie.

 

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  • ¿Cómo fueron las últimas horas antes de la sentencia?

 

No veíamos la hora de que llegue el día. Nicolás quería que sea ya el juicio. Tuvimos miedo, el no quería pagar por algo que no hizo y le decía una y otra vez que confíe, pero sabía que le estaba pidiendo algo difícil.

 

 

  • ¿Una vez que le dieron la libertad, cómo fueron esas horas?

 

Nicolás salió llorando, nos besó a todos. Tuvimos que esperarlo. Había que cumplimentar los pasos legales, se fue con la guardia al penal y que el juzgado librara el oficio de libertad que tardaba un par de horas, estábamos tomando mates y vemos que se abren las puertas y Nico salió. Vinimos charlando, preguntaba cosas de cómo estaba todo, empezó a ver las cosas cotidianas y cuando llegó al pueblo y vio gente que lo estaba esperando. Llegamos a casa, había mucha gente esperándolo. No tenemos rencor con los vecinos, no los culpo, porque les han mentido mucho y lo entiendo. El que se quiera acercar, lo puede hacer porque entendemos que los engañaron mucho y eso es lo que la gente debe exigirles a los funcionarios, justicia. Mi hijo también lo entiende así.

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