El gesto solidario de una futbolista linqueña que se volvió viral

En tiempos así, reconforta el doble ver cómo por todo Lincoln fue corriéndose la voz del gesto solidario de Virginia Campano.

Fue la cámara del teléfono de Tomi Benavídez el primer testimonio. Y el relato necesario, breve, sencillo, de lo que estaba ocurriendo. «Hoy estaba parado en la carnicería y veo que un nene estaba pidiendo una moneda o algo para comer y esta persona frenó y le regaló una torta para que coma. Un gran gesto», escribió en las redes sociales.

Algunos de los que empezaron a ver el posteo, reconocieron que se trataba de Virginia Campano, quien precisamente abrió hace pocos meses una pastelería, para reinventarse ahora que la cuarentena interminable le impide poner a funcionar el salón de eventos que era su sustento económico.


Cuando empezó a explotarle Whatsapp y a desbordarse Facebook de notificaciones, Virginia, que además es futbolista de envidiable riqueza técnica pura cepa de potrero, decidió hacer a un lado el cansancio que arrastraba por estar trabajando desde las 4 de la mañana y agradecer tantos mensajes de felicitación y aliento.

«Bueno, por dónde empezar: la verdad sorprendida, porque en mi caso hago de corazón las cosas y la verdad no me esperaba que me fueran a sacar la foto y tener el acto que tuvo Tomi de subirla. Y después por cada hermoso comentario que me hacen llegar. Muchísimas gracias a todos y nada que decirles. Es la segunda vez que me lo cruzo y se me acerca a pedirme y sin dudarlo ni un segundo le doy lo que tenga, porque la verdad ver a un nene en esa situación me parte el corazón y no sé quién es. Le pregunté dónde vivía hoy y solo me dijo en el Fonavi, porque quisiera saber si necesita algo más para poder ayudarlo. Mil gracias a todos y ojalá ni un niño más tenga que andar en la calle pidiendo», escribió como comentario del posteo original.

Junín24 pudo comunicarse con la linqueña para profundizar sobre la historia y conocer, además, que no era la primera vez que Virginia Campano tiene un gesto semejante. «Al chico me lo encontré en un semáforo, en la esquina de 25 de Mayo y Perón. Ya me lo había encontrado dejando un pedido días atrás. Él se acercó a la camioneta y me pidió plata, pero le dije que no tenía y le di una bandeja de sacramentos de jamón y queso para comer. No me gusta dar plata, porque no sabés si los padres se la van a sacar o si va a comprar cigarrillos o cualquier otra cosa», explicó la jugadora de Las Valquirias.

Y agregó: «Esa primera vez me quedé re mal, porque acá en Lincoln nunca me había pasado algo así. Incluso le dijo a mi sobrina que fuéramos a ver si encontrábamos al nene para comprarle algo para tomar. Pero ya no lo encontramos. Hoy justo me lo vuelvo a encontrar. Me vio y cruzó. Volví a darle algo para que comiera y le pregunté dónde vivía, porque quiero ir a ver si necesita algo más».

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