“Decidimos con María Eugenia Vidal, enfocar el Ministerio y la Justicia en las víctimas”

 

ferrari vidal

 

 

El Ministro de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, Dr. Gustavo Ferrari, se refirió a la actualidad de la Justicia en el territorio bonaerense buscando modificar varios aspectos como tener mejores magistrados y una justicia que llegue a tiempo pero también en una modernización y digitalización de los procesos.

 

 

Sin descuidar en ningún momento la posibilidad de cambiar una “grave” realidad penitenciaria para convertirla verdaderamente en una institución que posibilite una inserción de la persona a la sociedad o no continúe siendo “una academia del delito”.

 

 

Asimismo, junto a la gobernadora Vidal, Ferrari quiere enfocar más su Ministerio a la atención de la víctima trabajando en tres proyectos importantes para terminar de lograr su cometido.

 

 

Amén que la justicia funcione como tal para que quien merezca estar en prisión no salga en libertad, pero quede en libertad quien no merezca estar detenido.

 

 

“La temática de la justicia siempre tiene una urgencia absoluta porque evidentemente como una cantidad de instituciones en nuestro país tiene muchas carencias y no es consistente con las necesidades de la gente en muchos casos, por eso es tan importante trabajar sobre ella”, expresó Ferrari y agregó: “no solamente planteando la necesidad de mejores magistrados y una justicia que llegue más a tiempo, que se ordene rápidamente con respecto a resolver problemáticas de conflicto sino también una justicia que pueda cumplir con la nominación de todas las vacantes que existen con problemáticas que tenemos muy serias por la cantidad de departamentos judiciales donde no están completados sus nombramientos”.

 

 

“No es solamente una cuestión de funcionamiento sino también una cuestión de vacancias las urgencias con las que estamos trabajando”, señaló el Ministro.

 

 

 

“Por supuesto que iremos avanzando en una mejora de la selección de magistrados modificando la ley de consejo de la magistratura, también en el marco judicial trabajando para modernizar e ir pidiéndole a la corte la forma de introducir nuevos modelos de gestión relacionados al control también de ellas, la modernización y digitalización de los procesos”, subrayó, e indicó: “Por supuesto, habrá que trabajar con los códigos procesales, de hecho tenemos un par de comisiones que empiezan a trabajar en estos días en la reforma del código civil y comercial, el año próximo nos ocuparemos del código procesal penal en la competencia de la provincia”.

 

 

 

“Son muchos realmente los temas que nos ocupan, la justicia penal por parte de la sociedad exige también respuestas más oportunas y rápidas sobre todo para disminuir la cantidad de procesados que tenemos en nuestras cárceles. El trabajo es muy amplio y muy diverso pero arduo y lo estamos afrontando”, sostuvo.

 

 

-¿Cómo es la situación penitenciaria bonaerense?

 

 

 

-La situación penitenciaria de la provincia es grave, muy grave. Lo primero que estoy haciendo es reconocer la situación que es algo que no sucede habitualmente porque siempre se trata de tapar esta realidad. Me reuní con Adolfo Pérez Esquivel y con la comisión por la memoria, sorprendiéndoles el hecho que sincerara la situación y coincidiera. Las injusticias de un sistema que trata de manera inhumana y que debe modificarse.

 

 

-¿La cárcel reforma, o no, a las personas?

 

 

-Si la gente no acepta la situación de los Derechos Humanos por lo menos tiene que aceptar el tener mejores cárceles, ordenar la reinserción social pensando en que actualmente no hay manera que las personas que se encuentran en nuestras cárceles no sigan delinquiendo cuando salen, no hay forma, el sistema prácticamente opera como universidad del delito haciendo que una persona que ingresa a la cárcel salga conociendo más formas de delincuencia en relación a las que tenía cuando ingresó, es una problemática muy grave que merece un tratamiento urgente.

 

 

Estoy intentando tomar las medidas de comprensión urgente, tenemos cárceles hacinadas, situaciones que son muy delicadas con respecto a tratamientos básicos sobre los internos. El próximo año o el siguiente queremos tener una mejor situación que nos permita modernizar, pero actualmente tengo que ocuparme de lo básico.

 

 

-¿Tuvo que sacar a muchos trabajadores penitenciarios?

 

 

 

-Tuve que tomar medidas al respecto porque dentro del Servicio Penitenciario como en cualquier otra organización hay personas excelentes pero también existen algunos que merecen que la ley les caiga con todo el peso cuando no solamente utilizan sistemas gravísimos de violación a los Derechos Humanos como torturas, acciones similares o peores. De hecho en lo que llevo de gestión tenemos 52 personas puestas a disponibilidad, 10 detenidos y 20 sancionados, una situación que estoy tratando de ordenar y se entienda que el cohecho, la tortura o cualquier procedimiento de esas características no será aceptado por esta gestión. Al mismo tiempo, reconocimiento a los buenos penitenciarios que los hay y muchos, que son quienes colaboran a medida que apliquemos la ley a los malos.

 

 

-¿El Ministerio empezó a mirar más a las víctimas?

 

 

-Decidimos con la gobernadora, María Eugenia Vidal, enfocar el Ministerio y la Justicia en las víctimas, era una situación postergada desde hace muchos años, las víctimas son los combinados de piedra del proceso penal, sin embargo, son a los que se revictimiza permanentemente, por lo tanto, resolvimos no solamente generar centros de atención a la víctima en toda la provincia, sino también el poder aprobar, si Dios quiere, tres proyectos de ley: uno que le dará participación a la víctima en el proceso penal teniendo que obligatoriamente ser escuchada y notificada, además de asistida dentro del proceso. Otro proyecto permitirá a la víctima controlar algo que no existe en la actualidad que es la ley de ejecución y tenga la posibilidad de ser necesariamente informada si se le concederá a su victimario la libertad condicional o una salida transitoria o lo que fuere, estamos ocupándonos al respecto.

 

 

Y por último, la generación del abogado a las víctimas, una especie de querellante público que le permita a los que tienen pocos recursos ser también atendidos por el Estado tal como lo es el victimario.

 

 

-¿Hay mucha presión sobre la actuación de la justicia?

 

 

 

-A veces efectivamente se da que los medios de comunicación presionan, pero es algo objetivo de tal forma cuando a alguien le es permitida su libertad y esa persona vuelve a cometer un delito, muchas veces y con razón ese juez es condenado por dejarlo en libertad, sometiéndose muchas veces a una situación de juicio político o lo que fuere, suele ocurrir que algunos en condiciones de ser liberados no lo son por temor a la condena social. Será cuestión de encontrar un equilibrio en el momento que corresponda, trabajarlo y sincerar esta situación porque si bien es cierto que algunas personas no debieron ser liberadas, hay muchos que si merecen estar en libertad, ideal sería que se trabaje con la independencia propia de la justicia sin ningún tipo de interferencias.

 

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