Clara Videla, debutó formando terna arbitral en un partido de Primera.

Clara Videla, debutó como jueza de linea en un partido de primera, convirtiéndose en la primera mujer de Chivilcoy en hacerlo.

De perfil extremadamente bajo y con mucha vergüenza, le cuesta más ser entrevistada que salir a la cancha a conquistar un nuevo sueño. El domingo, Clara, sin saberlo, hizo historia.

Clara es la mas chica de cinco hermanos con los que además, la separan siete años. Por eso se define como caprichosa y que siempre se hizo de armas para conquistar sus objetivos.

Ella cuenta, que siempre le gustó jugar al fútbol, trepar arboles, que era la que andaba lastimada, con machucones en las rodillas, porque cuando era chica, a esas nenas, les decían “marimachos”. Clara en realidad, hacía lo que le hacía feliz, rompiendo con estereotipos establecidos y disfrutando de la vida.

Clara es mujer, mamá, trabajadora, estudia enfermería y es la primera mujer que arbitra en un partido de primera en nuestra ciudad. Además de un montón de otras cosas. Subraya, “No quiero diferencias, ni otro trato, ni beneficios por ser mujer, igualdad nada más”. Hay algo que la destaca y es la responsabilidad con la que encara cada cosa.

Videla, debutó como jueza de línea el domingo pasado en el partido disputado entre Villarino y Creámica.

“En marzo dimos una prueba física, donde me ayudaron mucho mis compañeros, por suerte tuve mucho apoyo y me tomó por sorpresa la designación para el partido. Si bien sabía que este año iba a pasar, no pensé que iba a ser ya y llegó finalmente el día”.

“Siempre jugué al futbol. Así llegué a jugar en Independiente, después a Once Tigres y la verdad es que me encanta el fútbol, no sabía cómo seguir metiéndome en todo esto y con un empujón de un amigo empecé y acé estoy, después de haber ido a la Agrupación, la Liga y el domingo llegó el debut”.

Clara Videla ocupa el tercer lugar en nuestro país como destacada jugadora de footgolf, con timidez y casi queriendo que pase desapercibido cuenta que “Obtuve muchos primeros premios en Footgolf, estoy tercera en la Argentina”.

“Mandé la carta a la Agrupación y fui aceptada por el Colegio de Árbitros, ahí seguí entrenando y me preguntaron si ya estaba capacitada, sobre todo mentalmente para estar en la cancha. Soy impulsiva y me mandé. Comencé con infantiles, después futbol femenino, estoy dirigiendo los juveniles femeninos ya de árbitro, el mayor también como árbitro de línea, y me encanta, es una pasión para mí”.

Clara revisa lo que le está sucediendo y relata una charla que tuvo con Martín Bastiani, presidente de la Liga Chivilcoyana de Futbol, por la repercusión de su debut.

“Recibí muchos mensajes, y la verdad es que no entendía nada. Le dije a Bastiani, qué hago con todo esto? Yo quería dirigir nada más” y se ríe.

“Este partido nunca se olvida porque es el que me abrió la puerta en una terna arbitral con Dudas y Jara el primer línea. Fue un día muy lindo, un lindísimo partido. Me asustaba un poco el tema de las tribunas, hinchadas o gritos, pero fue muy lindo. No hubo insultos, más que nada los gritos fueron entre las hinchadas. Mi debut fue completo porque fue el primer partido de primera división que viví”.

“La consulta de estar preparada mentalmente no tiene que ver solo con lo que pueden gritar de la tribuna, tiene que ver con las ganas que tengas de salir a la cancha, la responsabilidad, a querer hacer las cosas bien, aplicar todos los conocimientos. Nosotros nos preparamos físicamente y además tenemos un instructor y estamos preparados en todo sentido. Pero también está eso, que es la gente que está afuera y que no siempre ven lo mismo que vemos nosotros los árbitros. Mayormente, se hace oídos sordos porque además estás concentrada”

“Estaba muy nerviosa al principio pero ahora quiero más, quiero otro partido. Me asustaba un poco la tribuna”.

¿Cómo es tu relación con los compañeros?

La verdad es que nos llevamos muy bien, siempre me acompañan, me apoyan y es muy bueno el trabajo en grupo, muy de equipo con la Agrupación. El Presidente es Federico De Luca, muy acompañada. No soy la única del grupo, somos unas cuantas y sean sumado muchas este ultimo año. No hacen diferencias en ningún momento y eso se los marco también, no tiene que haber diferencias, no hay privilegios ni desventajas por el hecho de ser mujer. Con las mismas condiciones y no he tenido problemas con eso. Somos muy compañeros.

Estoy muy agradecida con Federico De Luca y Martín Bastiani, junto a todos mis compañeros que han hecho posible esto.

Consultada sobre la familia, Clara resume “Están todos muy contentos. Los más chiquitos de 6 y 2 años, todavía no entienden, pero el de 11 está feliz. Bautista el mayor estaba feliz y mi mamá y mi papá lo mismo”.

“Mis fines de semana me la paso en la cancha y en la semana estudio enfermería, los chicos y trabajo en una pizzería”.

“Somos cinco hermanos, tres varones y dos mujeres, soy la más chica después de siete años, con todo lo que tiene eso. Siempre jugué al fútbol, con hermanos, amigos, compañeros de la escuela. En ese entonces era como la marimacho de una familia muy grande porque somos muchos primos también. Yo jugaba al fútbol, jugaba con autos, trepaba arboles, toda llena de raspones. Siempre logré lo que me proponía. Hice todo lo que se antojó hacer. Cuando uno rompe con los estereotipos te apodan de loca también”.

“Mi llegada al fútbol, fue de grande, ya era mamá de Bautista. Vi una publicación en facebook de un hombre que llamaba a chicas a jugar para el Club Independiente citando en el Poli a practicar. Fui a entrenar y me encantó porque quería volver al fútbol, integré “las diablitas” y de ahí no paré más con el fútbol. Quedé embarazada y dejé un tiempo, después arranqué con el footgolf, y después tuve a mi nena que hoy tiene dos años y ahí, arrancar de nuevo”.

“No siempre se abren solas las puertas, hay que romper las puertas con martillo si no se abren. Nada me iba a frenar. Soy muy caprichosa, muy porfiada y además tengo unas amigas que siempre me siguen y por más loca que parezca mi idea, me siguen en todas”.

Mientras que espera ansiosamente la próxima convocatoria, Clara es responsable y si bien se define como muy impulsiva, sabe que lo mejor es paso a paso.

“Mientras, se sigue entrenando. Es obligatorio además de nuestro instructor. Entrenamos en el Polideportivo, o en alguna cancha o gimnasio y la teórica la da el instructor. Es un trabajo de mucha responsabilidad, tomar la decisión en el instante. En el partido de mi debut, estuve muy segura en mis decisiones y sé que no se me escapó ninguna”.

“Si bien soy muy impulsiva, todavía no me veo con el silbato. Se que tengo que aprender en la cancha, viendo a mis compañeros y una vez que pase esa etapa llegar al árbitro con silbato, como decimos, es más fácil. Siendo juez de línea vas aprendiendo mucho viendo. Soy loca pero consciente, no me gusta la irresponsabilidad y no me veo todavía dirigiendo el partido. Esto tiene que tener mucha responsabilidad. Lo tomé como un partido más y sentí que me fue bien”.

 “No es porque sea mujer que debe haber respeto, el respeto tiene que ser para todos igual. Hay situaciones o puntos que no son vistos de la misma manera, pero es respeto y que el fútbol sea una verdadera fiesta. Además para las mujeres que me van a seguir y sé que se van a animar”

Ahora Clara Videla, espera los próximos partidos con ansiedad, pero con la responsabilidad con la que afronta los compromisos y este no es uno más, esto la hace feliz y lo disfruta.

Agradece y mucho a mucha gente que la fue acompañando en este camino.

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