Análisis: SanCor frente a su peor crisis

La gran cooperativa láctea Argentina, impactada por las erráticas políticas económicas del país y la volatilidad de los precios en los mercados internacionales, sumado a una infraestructura sobredimensionada que le resta competitividad, atraviesa un difícil momento que requiere de decisiones políticas duras para su tradición comercial pero inevitables para no llegar a desenlaces no deseados.

Por Miguel Ángel Ruiz Díaz*

sancor

 

Días muy complicados atraviesa la cooperativa láctea SanCor con sede central en Sunchales. Desde hace varios días se leen y escuchan diferentes  noticias vinculadas a su difícil coyuntura financiera. Han arreciado versiones de todo tipo, algunas con datos bastante aproximados a la realidad y en otros casos se observan llamativos contrastes. Según  informaciones  que ha logrado obtener  Nuestro Agro avaladas  por fuentes muy creíbles desde el seno de la cooperativa, el actual Consejo de Administración está analizando diferentes alternativas para enfrentar las pérdidas que está arrojando el actual ejercicio que cierra el próximo 30 de junio.

El desfinanciamiento que padece la cooperativa se agravó por los reiterados atrasos en cobrar las ventas de leche en polvo que venía realizando a Venezuela (alrededor de U$S 160 millones anuales), resultado de un fideicomiso acordado y avalado por el gobierno anterior donde intervenía el Banco Nación y las empresas Cammesa y Edesur. El último pago, por ejemplo los 30 millones de dólares  que debían percibirse en el mes de diciembre pasado llegaron con 4 meses de atraso y con el agravante que esos papeles  que debían efectivizarse por las citadas empresas, eran técnicamente rechazados por su dudosa cobrabilidad. Esta situación llevó a SanCor a tener que negociarlo en un mercado financiero  que, según reconocen en la empresa, se han debido pagar intereses usurarios ante la necesidad de hacerse de caja. Estos episodios  se han reiterado en los dos últimos años.

Hasta el intendente de Sunchales, Gonzalo Toselli, consultado por la  agencia de noticias Télam, confirmó que la compañía se encuentra en una situación “crítica, pero controlada” y que además ha ofrecido retiros voluntarios.

Según las fuentes consultadas por Nuestro Agro,  los mayores costos que ha sufrido la cooperativa de la mano de la inflación interna y su dependencia de un solo mercado externo importante, con escasa venta a otros destinos debido a los precios internacionales deprimidos desde hace más de un año, se fue conjugando una realidad que  termina estallando por estos días. Según consta en un informe de la cooperativa a la CNV, en los últimos  9 meses el resultado operativo arrojó un déficit  superior a  1.500 millones de pesos.

En el debate interno que se realiza en el Consejo de Administración  sobre cómo enfrentar la situación hay disidencias y también afloraron advertencias sobre algunos riesgos que se iban a correr con algunas decisiones políticas. Una de ellas está claramente referida al mayor pago por la materia prima que estuvo haciendo la cooperativa a sus asociados. Le ha significado  $ 700 millones que, según analizan ahora, no se deberían haber resignado dado que la realidad de precios en el país y en el mundo indicaba que el piso era de $ 2,40.

Por estos días, con los crudos números de la realidad financiera, el Consejo ya habría tomado la decisión de vender una de sus divisiones, la de productos frescos (yogures, postres, etc), lo que significará deshacerse de una planta en Córdoba y otra en Arenasa (Pcia Bs As).  Lo que se vendería es el patrimonio físico y la comercialización de los frescos por una determinada cantidad de años. Y serían traspasados alrededor de 600 operarios al adquirente. Se maneja un monto de U$S 100 millones quedándose SanCor con un 10% del capital. No obstante, se analiza si ese monto será suficiente para regularizar la situación. Algunos asesores opinan que la cooperativa deberá desprenderse de algún otro activo o encarar alguna asociación con otra empresa. Una de las fuentes consultadas aseguró que están garantizados los próximos pagos a los productores y se mostró optimista en que se alcanzarán soluciones en el mediano plazo.

Claramente se reconoce que ha quedado sobredimensionada para los tiempos que corren y todo indica que deberá concentrarse y reducir sus costos operativos lo que significaría menos plantas y menos operarios en relación al volumen de leche que se procesa. La estructura actual preparada para la década de los ´60 y ´70, ya no es viable para los negocios del siglo XXI.

Un debate que se instala y que preanuncia novedades  en el corto plazo. Por el momento se estuvo requiriendo al Gobierno Nacional para que ayude a destrabar los negocios y los pagos con Venezuela, pero el diálogo ha llegado sólo a niveles de segunda línea. Al parecer, estaría aflorando una cuestión política-ideológica por tratarse de un negocio armado en el gobierno anterior con un país que hoy atraviesa una preocupante crisis. Por ese fino límite pasaría la reticencia del Gobierno actual en el sentido de cooperar para que la gran empresa láctea pueda normalizar su situación.

El panorama que se le presenta a SanCor no es sencillo y amerita manejar prudencia  sobre lo que se comenta en los medios. No se puede desconocer que son miles de puestos de trabajo y de familias que están involucradas directa o indirectamente con todo lo que genera una empresa que derrama sus actividades en tres provincias altamente productivas, lo que significa una importantísima responsabilidad social empresaria que no debería desatenderse. No obstante, a la opinión pública trasciende abundante información con datos que llaman la atención y preocupan. Desde las autoridades de la empresa nada se ha informado aún en forma oficial. Sólo se sabe que en las próximas semanas comenzarán a realizarse reuniones zonales previas a una asamblea extraordinaria que se producirá después del 20 de junio. En las mismas se informará sobre la situación y las decisiones que tomará el Consejo de Administración. Con respecto a la venta de la línea de frescos, se sabe que existen tres oferentes (capitales nacionales) interesados en cerrar el negocio. Ha sido desmentida una operación con la firma Vicentín, aunque no se sabe si está entre uno de los interesados.

Stock

SanCor mantiene un stock actual de 30.000 tn. de leche en polvo preparada para Venezuela y que no se despacha a la espera de un pago de U$S 28 millones. Además dispondría de otras 20.000 tn. de otros productos, en mayor proporción quesos de distinto tipo.

*Director de Revista Nuestro Agro

Fuente: Nuestro Agro (Miguel Ruiz Díaz)

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